Aquí tenéis una nueva curiosidad procediente de tierras niponas. Seguro que todos cuando niños habéis dibujado alguna vez un monigote: un círculo como cabeza, y cinco palos para hacer el cuerpo y las extremidades.
Lo que no es tan seguro es que pudiérais imaginar lo vivos que pueden llegar a parecer estos dibujos tan simples, pero para eso estoy yo. Fijaos en el siguiente vídeo.